26 septiembre 2017

Candela Pe√Īa es una choni

«Caritina dio a luz y yo sigo sin darle un golpe de celular» / «Quer√≠a que fuera al estreno de 'La isla interior', cuando yo lo que quiero es una exterior y mediterr√°nea como la de Norma Duval» / «... Por eso admiro a Palomita Segrelles. La habitaci√≥n que ha hecho para sus beb√©s, ni el vasco con mechas de T5» / «Entre las malas de coraz√≥n, nos identificamos como iguales».

Hay tipas que no tienen coraz√≥n. Yo, mismamente. Que f√≠jate desde que Caritina dio a luz, y yo sigo sin darle un golpe de celular porque o bien paso todo el d√≠a eligiendo r√≠mel transparente de textura densa pero extendible, o bien mi madre se va con el Imserso y yo como ciruelas Borges con fibra para celebrarlo, o bien pierdo el oremus en Zara Complements para pon√©rmelo todo en el mo√Īo cual Lady Gag√°.


Y claro, me llega el viernes un cat√°logo de viajes hiperexclusivo de Nuba, de esos en los que s√≥lo falta la lata de berberechos para parecer una cesta de navidad o un negro abanic√°ndote con marab√ļes mientras te pone mirando a Cuenca (para que veas la puesta de sol), para sentirte la Reina de Saba, y a ver ahora c√≥mo le digo yo a Cari Lapique, involucrad√≠sima en ese proyecto, que me invite. Imposible.

Mi maldad es mala hasta con su poseedora, o s√©ase, moi, que no veas lo que me gusta ser pose√≠da... Total que, entre las malas de coraz√≥n, nos identificamos como iguales. Por eso, fue ver a la tiparraca √©sa que dice que es novia de Eduardo, el hombre con el que nuestra diosa en los altares del fox trot, Carmen Lomana, comparte plato de postre, y fue exhalar en voz alta cual Ciudadana Kane: «Chooooni», porque lo de Rosebud no ten√≠a sentido... Desde entonces, me meso los cabellos esperando a que nuestra deidad de reflejos dorados pontifique sobre el amor en la high class y el chonismo de base para toda Espa√Īa. Y por escrito, que sus palabras no se las lleve el viento. Estoy segura de que lo har√°. Lo s√©. Tengo clarividencia. No se lo quise decir el otro d√≠a a Carla Antonelli, pero Carla, nena, soy yo.

Os explico para que no os sint√°is desplazadas. Resulta que est√°bamos ambas escuchando c√≥mo Luc√≠a Etxebarr√≠a es una terrorista de los planes did√°cticos en la presentaci√≥n de su √ļltimo libro junto a Bibiana A√≠do a la que, ¡Oh Dios!, que alguien le insufle dos c√°psulas de micebrina, cuando me pregunta: «Oye, t√ļ conoces a la que hace los hor√≥scopos del Magazine?». Con mi tintorro entre mis manitas, la escuch√© atenta, porque aquello iba a ser toda una confesi√≥n entre dos mujeres adultas. Confiesa que es leerlo y quedarse privada de lo que aciertan los astros con ella. Que no se puede comprar otro peri√≥dico. Que los domingos, sin el suplemento, se siente como desnortada.

¡Qu√© fuerte! No, no soy yo. Que a m√≠ me gusta suplantar una identidad m√°s que a Candela Pe√Īa un sushi de at√ļn. «Hija, que te vengas. Vente, que te va a gustar, mariiiiica», que ella es muy de jugar con los g√©neros como Chiqui la de Gran Hermano, hija cat√≥dica de Maria Antonia Iglesias. Quer√≠a que fuera al estreno de La isla interior, cuando yo lo que quiero es una exterior y mediterr√°nea como la de Norma Duval. La Alberta (Alberto San Juan) no ense√Īa, pero est√° estupendo. Como sabe que a m√≠ me tira lo que me tira... «Que no y que no. Reg√°lame un zapato». Ah√≠ zanjamos la conversaci√≥n. ¡Ay! Lo que me gusta a m√≠ el don de las manualidades y el bet√ļn de Judea... Por eso admiro a Palomita Segrelles. La habitaci√≥n que ha hecho para sus beb√©s, ni el vasco con mechas de T5.

24 septiembre 2017

Spotify el DJ a la carta

Alicia Rosell√≥ versus Jessica Boston, armadas con sus iPods. De √°rbitro, el venezolano Enrique Doza, con un aplaud√≠metro de cart√≥n y unos Ferrero Rocher para la ganadora, es decir, la que haga bailar m√°s al p√ļblico y le sorprenda con canciones imposibles, como un bootleg de Orinoco flow de Enya y Smack my bitch up de The Prodigy (es el golpe de gracia que siempre le pega Rosell√≥ a Boston). √Čse es el planteamiento de las Batallas de iPods que hac√≠an regularmente en el Bar Gusto del barrio de Gr√†cia hasta que el local cambi√≥ de nombre y de rumbo, as√≠ que ahora buscan nuevo campo de batalla. Huyen de la denominaci√≥n DJ porque «siempre ha estado muy sobrevalorada», comenta Rosell√≥, y de hecho, quieren desentronizar la imagen del pinchadiscos y llevarla «a un nivel m√°s terrenal», porque cualquiera con un reproductor de mp3 e inter√©s musical puede hacer bailar a la gente m√°s que un profesional, dice el √°rbitro. «¡A democratizar los platos!», espetan enarbolando sus iPods.


Para ellos, con el formato mp3 todo son ventajas con respecto a los CDs, los minidisc, las cassettes y los vinilos: no pesa, no ocupa sitio y tienen todo el repertorio a un click. «Es pr√°ctico. La gente te pide canciones y miras al momento si las tienes. Si tuvi√©semos que hacerlo con discos, madre m√≠a...», reconoce Rosell√≥. Boston crey√≥ que el minidisc iba a ser el futuro y dur√≥ «un a√Īo». En una vitrina para las cosas bonitas guardan uno de Michael Jackson que encontr√≥ un amigo suyo tirado en un almac√©n de El Corte Ingl√©s. Pero ah√≠ acaba su relaci√≥n con este formato de gloria ef√≠mera, barrido por los mp3.

Con la irrupci√≥n del programa Spotify, que permite escuchar m√ļsica por streaming, le han dado otra vuelta de tuerca a las fiestas: en las Spotify Battles, que organizan con dos ordenadores en el local Miscel√†nia de Barcelona una vez al mes, gana el que tenga m√°s aplausos y le hayan saltado menos anuncios. El vencedor elige a su pr√≥ximo contrincante, y as√≠ hasta el infinito. «Spotify da pie a improvisar todav√≠a m√°s. Es el DJ a la carta», comenta Rosell√≥. Para algunos no es una batalla porque no se tiene que preparar tanto el setlist. Para otros s√≠ lo es, s√≥lo que tienen m√°s armas. Sea con iPod o con Spotify, los DJs siempre ponen una canci√≥n cada uno y la intenci√≥n es la misma: «pasarlo genial, es lo que nos interesa. S√≥lo tenemos dos d√≠as de fiesta a la semana y queremos bailar», explica Boston, que se desmanga en coreograf√≠as con Rosell√≥ cada vez que pinchan.

«Los profesionales hacen mezclas. Nosotras ponemos la canci√≥n y salimos pitando a bailar con la gente, y luego tenemos que volver corriendo para poner la siguiente, pero no importa», dice la inglesa. Las amigas de las luchadoras incluso se lesionan bailando con su selecci√≥n musical: una hizo un salto digno de la pel√≠cula Flashdance, seg√ļn Rosell√≥, con una canci√≥n de Baxendale y se rompi√≥ un pie. What a feeling... As√≠ que el taxi de vuelta a casa hizo parada en el servicio de urgencias del Hospital Cl√≠nic, y se lo escayolaron durante un mes.

Hasta el momento han hecho ocho batallas de iPods entre ellas y con otras parejas, pero siempre tem√°ticas: en una, la premisa era poner s√≥lo m√ļsica de los a√Īos 90, y en el flyer de convocatoria -que siempre dise√Īa Boston- sal√≠a Cobi escuchando m√ļsica en un iPod. En otra se enfrentaron al d√ļo Comte d'Urgell y se llam√≥ Druidas versus Sirenas, por sus disfraces. «En aquella hab√≠a m√°quina de humo y todo», recuerda Rosell√≥. Aunque se enfrentan para ganar, «llega un momento en el que la gente se lo pasa tan bien que no importa quien venza», comenta Doza, quien asegura que el gusto musical de los de Barcelona «suele ser... muy elaborado», dice precavido. «No se atreven a poner seg√ļn qu√©», sigue Rosell√≥, y al final √©l se lanza: «no son capaces de decir: vamos a pasarlo bien, vamos a poner cualquier cosa de lo que escuchamos en casa». Rosell√≥ y Boston empiezan comedidas, con m√ļsica indie pero formal, y acaban desfasando con Backstreet Boys, Lady Gaga, Vengaboys o ABBA. «La gente flipa y est√° emocionad√≠sima. Una vez, cuando todo el mundo iba super chuzo, puse la canci√≥n de Punky Brewster», dice, orgullosa, Rosell√≥. Encontrar seg√ļn qu√© rarezas requiere horas y horas de b√ļsqueda por YouTube, de donde bajan la mayor√≠a de la m√ļsica que utilizan para sus sesiones -«Sgae, es mentira», piden que pongamos, por si acaso-.

22 septiembre 2017

El avión más grande del mundo

Ni Fernando Alonso ni Lady Gaga tienen pensado hacer gala de sus habilidades en Vitoria, pero los avatares del destino, m√°s concretamente los de un impronunciable volc√°n island√©s, han empujado a que su material de trabajo haya hecho escala en Foronda antes de llegar a su destino. El aeropuerto vitoriano, ante el colapso generado por la nube de cenizas que aboved√≥ Europa durante seis d√≠as, se ha convertido en «puerta de acceso al continente» y culmin√≥ ayer su semana fant√°stica con la llegada del avi√≥n m√°s grande del mundo.

De nombre Antonov y de apellido 225, pos√≥ sus 84 metros de largo y sus 88 de envergadura en el aer√≥dromo vitoriano. Fue, quiz√°s, el √ļltimo ejemplo de la grandilocuencia sovi√©tica. La nave, apodada Mriya y creada para transportar los transboradores espaciales donde viajaban las √ļltimas esperanzas de la URSS, despeg√≥ por primera vez desde la actual Ucrania en 1988.


Y ayer pisó suelo vasco cargado de 120 toneladas de material electrónico procedente de China, previa parada en Bielorrusia y Kazajistán. El avión en cuestión, que tiene 20 metros de altura, puede albergar hasta 250 toneladas de carga. Hoy abandonará Foronda rumbo a Leipzig (Alemania).

Los responsables del aer√≥dromo se felicitaron por la llegada del aparato, aunque reconocieron que supuso un desaf√≠o log√≠stico «de gran complejidad». En √©l hubieron de intervenir EAT, la empresa responsable del control de rampa, Decoexsa, la firma que gestiona el tr√°fico de mercanc√≠as, y VIAS, que supervisa las operaciones de Foronda.

Pero Antonov no ha sido el √ļnico visitante ilustre que ha recibido Vitoria en la √ļltima semana. En total, Aena cifra en 24 los aterrizajes y despegues que habitualmente no utilizan la pista de aterrizaje alavesa. Un jumbo, por ejemplo, trajo hasta Vitoria varios coches de F√≥rmula 1 una vez terminado el Gran Premio de China, que se celebr√≥ el pasado 18 de abril y en el que el piloto brit√°nico Jenson Button se llev√≥ la victoria a bordo de un McLaren.
También tomó tierra en Vitoria una vuelo procedente de Dubai en el que viajaba todo el material audiovisual empleado por la polémica Lady Gaga en su gira mundial, que se reanudará la semana que viene en Suecia.

Las consecuencias del volc√°n Eyjafjalla han a√Īadido a la reducida y poco ex√≥tica lista de destinos de Foronda nombres como Nairobi, Addis Abeba, Amsterdam, Nueva York, Hong Kong o Bahrein. «La elecci√≥n por parte de las diferentes compa√Ī√≠as del recinto alav√©s se debe a la flexibilidad y alta capacidad de respuesta de las instalaciones», explicaron ayer los responsables de la terminal.

El crucero Queen Victoria, con 295 metros de eslora y capacidad para cerca de 2.000 pasajeros, llegar√° hoy a la terminal de cruceros que el Puerto de Bilbao tiene en Getxo. El buque, propiedad de la naviera Cunard, inici√≥ su itinerario en el puerto brit√°nico de Southampton y llegar√° a Bilbao a las 7.30 horas de la ma√Īana procedente de Lisboa. A las 16.30 horas partir√° nuevamente con destino al puerto franc√©s de Brest.

El Queen Victoria es el quinto crucero que recibe este a√Īo el puerto bilbaino, donde este a√Īo est√° prevista la llegada de una treintena de cruceros. El buque era el √ļnico crucero emblem√°tico de la naviera Cunard que a√ļn no hab√≠a visitado Euskadi. En anteriores ocasiones atracaron el Queen Elizabeth 2, reconvertido ya en un hotel de lujo flotante en Dubai, y el Queen Mary 2. El Queen Victoria cuenta con doce cubiertas y 1.000 camarotes, de los cuales 865 son exteriores, informa Vasco Press.

20 septiembre 2017

La Zarzuela da dolor de cabeza

EL martes se inaugur√≥ una exposici√≥n de Intermon en el ombligo del Retiro, «Redescubrir Am√©rica Latina», que los pep√©s cerraron a los tres d√≠as, con gran cinismo, por cuestiones de orden y pundonor. Por lo visto, constaba de una serie de panelillos que hac√≠an una «leve apolog√≠a del terrorismo», al mencionar la hambruna generalizada del 44% de la poblaci√≥n, el tema insoslayable de las guerrillas y la Teolog√≠a de la Liberaci√≥n, los golpes de Estado y los cardenales de la represi√≥n. El se√Īorito Curiel califica de grave este cierre, un «acto de integrismo ideol√≥gico», el primer incidente serio del Madrid92.


Sin embargo, el Consorcio habla ya de √©xito y esplendor: el Preludio de Halffter creen que puede pasar a la historia, al igual que la cantata paulina de Luis de Pablo, -o√≠ c√≥mo le dec√≠a L√≥pez de Osaba al estravagante cr√≠tico musical Jos√© Luis T√©llez en la catedral; la revista La capital agot√≥ su primera tirada en unas horas; el p√ļblico asiste masivamente al Caf√© de Corte flamenco y los conciertos de jazz; 25.000 personas han visto «el mundo mic√©nico» en el Museo Arqueol√≥gico, los bell√≠simos restos materiales de la primera civilizaci√≥n avanzada del continente europeo: frescos, tazones, estatuillas votivas, tablillas, marfiles y cer√°micas arracimadas en un montaje tipo joyer√≠a hortera, pero digno de verse por una vez en Madrid. A diferencia del Consorcio, el Alto Patronato de la exterminaci√≥n inaugur√≥, con Rey y todo, unos d√≠as antes, en la carpa del V Centenario, la muestra «500 a√Īos despu√©s Imaginar el futuro»: miles de paneles explicativos y no subversivos, sobre los cientos de programas realizados, el despliegue y las potencialidades de los pueblos iberoamericanos olvidados.

En espera de que nos lleguen los videocassettes y fasc√≠culos del Papa, -con t√≠tulos tan sugestivos como: «Un d√≠a en la vida del Papa», «Yo tambi√©n fui obrero» y «No teng√°is miedo»- para estar a la derniere en los asuntos espirituales, nos consolamos el s√°bado con el estupendo concierto de Pablo Moses en el Revolver Club. Un rastaman de voz cavernosa e hipn√≥tica. Llenazo de j√≥venes pasotas con gorros, olddies marchosos y negros, el p√ļblico vibr√≥ hasta las 4 a.m., un poco indiferente al alto contenido pol√≠tico del mitin africano; you know, Reggae is no glamour, -Reggae is honour. Esa misma noche, en el San Juan Evangelista, unos pocos tuvieron la suerte de o√≠r a Camar√≥n de la Isla, acompa√Īado, como siempre del rico Tomatito, -qu√© dos genios, sres.- y cuentan que fue un aut√©ntico delirio; yo no s√© qu√© hace el Estado que no los nombran sires. Pero no, los honores eran para La Zarzuela, La Due√Īa de Robert Gerhard, que se pudo ver el lunes, un culebr√≥n oper√≠stico, la casa por la ventana, el no va m√°s. Ros Marb√° la dirigi√≥ maravillosamente, los ingleses cantaron pasablemente, el vestuario se luci√≥ y el cuerpo de baile, -ora de monja que se marcaba una sevillana, ora de novicio lascivo que se tiraba, literalmente, a una gitana en la catedral- hizo el rid√≠culo, pero el p√ļblico se ri√≥, especialmente Manuel Guti√©rrez Arag√≥n y su encantadora esposa. Tambi√©n estaba por all√≠ Lourdes Ortiz, Cebri√°n y su mujer-vis√≥n, el incombustible Guillermo Heras con coletita, Haro Tecglen, Vicente Molina Foix con Manol√≥, el m√©dico bomb√≥n, el ilustr√≠simo Tom√°s Poll√°n. 

iPor los clavos de Cristo!, La Due√Īa no es La Atl√°ntida de Falla, la m√ļsica era repetitiva, por tramos soportable,pero como cualquier opereta, zarzuela alta o baja, a la postre produce un dolor cabez√≥n. Ole con √≥le y ol√©, en el cuarto de ba√Īo del restaurante La Ancha, donde cenaban Sacrist√°n con su argentina, Ros Marb√° y otra gente bien, o√≠ comentara unas se√Īoronas provincianas «que hab√≠a que llevarla a Sevilla ya». Total, que para descansar de tanta producci√≥n nacional, nada mejor que ir al cine a ver alg√ļn que otro estreno multirracial: La doble vida de Ver√≥nica, del polaco afrancesado Krysztof Kieslowski, es una pel√≠cula por momentos sublime, como la escena del canto y la muerte s√ļbita, pero vaga, que desaprovecha su fabuloso argumento del doble, envenenada de ese desconcierto franc√©s tan fin du si√©cle. Mucho m√°s divertida, sin embargo, es una pel√≠cula bastante peor: Labios ardientes, del americano Dennis Hoopper. Madrid, a diferencia de una Am√©rica cada vez m√°s puritana e hip√≥crita, v√©ase si no la actual campa√Īa, s√≠ que est√° preparada para ver el culo de Don Johnson, faltar√≠a m√°s. El martes 28 se precipitaron en tromba los acontecimientos. Rueda de prensa, a la que no falt√≥ ning√ļn medio, del gran escultor contempor√°neo Richard Serra, unas horas antes de abrir al p√ļblico la macroexposici√≥n de tan s√≥lo 16 piezas. Despu√©s de diez d√≠as de montaje con el equipo alem√°n de Serra, los s√≥tanos del Sofid√ļ est√°n cambiados. Vinculado a Espa√Īa por su padre, se mostr√≥ muy complacido con la capital y con Mar√≠a Corral en particular, esta sra. tan culta y perfecta, en tonos azul pastel y marr√≥n. A las ocho se inaugur√≥ el ciclo «M√ļsica Celestial» en la catedral, con la cantata Antigua fe de Luis de Pablo y fue toda una revelaci√≥n. Concejales, gente corriente y moliente pudieron disfrutar de este sue√Īo de Am√©rica, incre√≠blemente cantado por la bella soprano Pilar Jurado, acompa√Īada de un coro masculino ingl√©s y nuestra Orquesta Sinf√≥nica.

De noche, otra juerga flamenca en la III Tribuna de Flamenco del Centro Cultural de la Villa, con Adela la Chaqueta, algo liviana y Mar√≠a Sole√°, un terremoto de negro, con la enagua de puntillas blanca. El espect√°culo fue corto y caluroso, muy respondido por el p√ļblico, aunque tienen tres palmeros que son inaguantables porque intervienen en t√≥ sin ritmo y encima -menos uno- bailan fatal. En el descansillo presume, reluce, la troupe de Pedro Almod√≥var, con traje negro, camisa encarn√° y patillas, Rosita de Palma con juveniles coletas, Bibi Andersen cada vez m√°s hombruna y maquillada, algunos perritos falderos muy modernos y Carlos Herrera, el saleroso presentador. El mi√©rcoles 29 Lourdes Ortiz nos reun√≠a a una serie de amigos escritores a comer para presentar su nueva novela, Antes de la batalla, editada por Planeta: Jos√© Luis Sampedro, que est√° escribiendo sobre los Reales Alc√°zares con Gloria, su dulce secretaria; la autora en seda, bien trajeada; Satu√©; Almudena Grandes, m√°s delgada pero con los mismos modales; Rioyo; Fanny Rubio; Juan Cruz; S√°nchez Drag√≥, que me invit√≥ a practicar el Tao como si yo no tuviera otra cosa que hacer; Rosa Mar√≠a Pereda; Barnat√°n, muy mir√≥n; el adorable Villena; en fin, aquello parec√≠a la clase entera y es que nadie se hab√≠a le√≠do la lecci√≥n. De madrugada en Chenel, abarrotado, cant√≥ Jos√© Menese, a punto de caramelo que est√° «el cabez√≥n»; al toque, Enrique de Melchor, que no era para menos. Menese tiene una voz pura, potente, sentado en la silla que rompi√≥, cerraba los ojos y mov√≠a las manos como cuchillas. El pintor Angel Baltasar se ocup√≥ de grabar la actuaci√≥n. Al terminar, Verd√ļ, que lleva el mejor programa de flamenco en Onda Cero, me presenta a la bestia, √©sta me acaricia la mejilla con su mano regordeta y me entra el temblor. El jueves Barcel√≥ inaugur√≥ en la galer√≠a de Soledad Lorenzo y el pobre, embutido en unos pantalones rojos, entre la marabunta de cultos, modelos y mirones, dec√≠a que aquello no era una exposici√≥n, sino un burdel y creo que ten√≠a raz√≥n. De repente, agarr√≥ de la mano a Borja Casani y se larg√≥.

18 septiembre 2017

Lucrecia de León la vidente

Lucrecia de Le√≥n fue una chica del madrile√Īo barrio de Atocha que en 1588 ten√≠a veinte a√Īos. De la «peque√Īa burgues√≠a», dir√≠amos hoy, con una cultura sencilla en la que ocupaban su lugar los chismes de la Corte y del vecindario, los sermones de predicadores populares a los gustos y los anhelos -encontrar un buen marido, por ejemplo- de una chica de su edad. Aunque desde ni√Īa ten√≠a «sue√Īos» que luego narraba a sus cercanos, a los diecinueve a√Īos descubre -ella y su madre- que esos «sue√Īos» narrados comienzan a interesar a algunos notables; como la duquesa de Feria viuda, la inglesa cat√≥lica Jane Domrer, casera de la familia Le√≥n, el arzobispo de Toledo e Inquisidor General Quiroga, o, sobre todo, Alonso de Mendoza, primo del duque del Infantado e hijo de una sobrina de Cisneros, doctor por Alcal√° y can√≥nigo de Toledo, medio loco y aficionado a la alquimia, la astrolog√≠a, la adivinaci√≥n y la oniromancia.


El can√≥nigo Mendoza fue el que organiz√≥ la transcripci√≥n minuciosa de los sue√Īos de Lucrecia, con la ayuda del franciscano Lucas de Allende, en total algo m√°s de cuatrocientos textos que constituyen el m√°s rico conjunto literario de este tipo. Una treintena de ellos fueron publicados en Tecnos, con extractos del proceso, por Mar√≠a Zambrano, Edison Simons y Juan Bl√°zquez -Sue√Īos y procesos de Lucrecia de Le√≥n, 1987. 

Pero lo que hace m√°s apasionante el estudio de Kagan es el entronque con la contestaci√≥n pol√≠tica de amplios sectores cortesanos de este periodo cr√≠tico del reinado de Felipe II, hasta situar muy convincentemente a los protagonistas principales en el bando de los partidarios de Antonio P√©rez, en el tiempo de su huida de la Corte, la cr√≠tica amplia a la pol√≠tica del anciano rey, desde los nuevos impuestos a la pol√≠tica de defensa, y el trasfondo de miedo -Drake, los turcos, los hugonotes, etc.- que hace que lleguen a organizar en las riberas del Tajo verdaderos refugios en cuevas con abastecimientos en previsi√≥n de una pr√≥xima «p√©rdida de Espa√Īa». Realismo fant√°stico y hasta novela negra parecen confluir en una reconstrucci√≥n hist√≥rica bien documentada y bien trabada. Una vez m√°s, el historiador pudiera ganarle la partida al fabulador, el relato hist√≥rico riguroso, con sus lagunas, al relato novelado con sus simplificaciones y falsas certezas. Uno de los encantos mayores de la microhistoria, bien hecha como en este caso, y una de sus bazas m√°s atractivas para salirse del enrarecido medio de los especialistas y de su seudoseria jerga.

16 septiembre 2017

Quemar los residuos es perjudicial para el humano

La incineraci√≥n de residuos est√° suscitando pol√©micas en nuestro pa√≠s. La pretensi√≥n de construir 21 plantas incineradoras de residuos s√≥lidos urbanos, recogida en el Plan Energ√©tico Nacional, y de tres m√°s para quemar residuos t√≥xicos y peligrosos, ha levantado a organizaciones ecologistas y ciudadanas contra estos proyectos a los que acusan de peligrosos y derrochadores. Francisco Serrano Mart√≠nez, director General del IDAE, Instituto para la Diversificaci√≥n y Ahorro de la Energ√≠a, dependiente del Ministerio de Industria, ha manifestado a este peri√≥dico que «de los 11 millones de toneladas de residuos urbanos que Espa√Īa produce cada a√Īo, s√≥lo incineramos el 6% frente al 24% que se incinera actualmente en la CE. Y las plantas suelen estar ubicadas en las zonas de mayor desarrollo econ√≥mico y densidad demogr√°fica.


Las incineradoras de basuras est√°n incluidas en el Plan de Ahorro y Eficiencia Energ√©tica del PEN, y recibir√°n el 37,4% del total de subvenciones destinadas en el PEN a energ√≠as renovables, casi el doble que la siguiente energ√≠a subvencionada. Seg√ļn Juan L√≥pez de Uralde, portavoz de Greenpeace, «es absurdo que las incineradoras puedan considerarse como sistema de generaci√≥n de energ√≠a renovable ya que las basuras no son un recurso natural ilimitado como la energ√≠a solar o e√≥lica. Por otro lado, las incineradoras, suponen un despilfarro de energ√≠a comparadas con el reciclaje de basura, y el principal osbt√°culo, precisamente para reciclar». Francisco Serrano, del IDAE, demuestra conocer a la perfecci√≥n esas cr√≠ticas contra las proyectadas incineradoras cuando dice que «la inclusi√≥n de los residuos s√≥lidos urbanos entre las energ√≠as renovables responde al criterio manejado por la Comunidad Europea, en el sentido de que la generaci√≥n de residuos, si bien no se origina a consecuencia de factores naturales sino de la actividad del hombre, previsiblemente se renovar√° indefinidamente, aunque puedan variar sus caracter√≠sticas». 

La quema de residuos produce emisiones gaseosas y genera restos en forma de cenizas y escorias, que son consideradas muy peligrosas por algunos cient√≠ficos. Carlos Mart√≠nez, portavoz de Aedenat, comenta que «la Agencia Norteamericana de Medio Ambiente cita a las incineradoras de basuras como fuente de dioxinas y furanos, familias de compuestos que incluyen algunas de la sustancias m√°s t√≥xicas conocidas, muchas de ellas potentes cancer√≠genos». A√Īade: «Esos compuestos se originan por la mezcla de diferentes tipos de basura, por lo que se puede decir que la incineraci√≥n a√Īade problemas a los generados por la basura». Es en este punto donde mayor contradicci√≥n hay entre el an√°lisis de los ecologistas y la Administraci√≥n, ya que seg√ļn Francisco Serrano, director general del IDAE, «la utilizaci√≥n de la Incineraci√≥n favorece la concentraci√≥n en el tratamiento de los residuos y, por tanto, facilita su control y correcci√≥n frente a otras formas de eliminaci√≥n que se pueden realizar de forma muy dispersa, y que se traduce en numerosos focos de impacto, de enorme intensidad, como vertederos incontrolados». Uno de los empe√Īos de Francisco Serrano es hacer ver que los proyectos de incineradoras de la Administraci√≥n se suman, con una alternativa m√°s, a sus planes en la gesti√≥n de residuos, como la recogida selectiva de basura, la reducci√≥n en la generaci√≥n de la misma, y el reciclado.

Pero para Carlos Mart√≠nez, de Aedenat, la incineraci√≥n echa por tierra la posibilidad de reciclar; un tema en el que habr√≠a que invertir mucho, investigando y concienciando a la poblaci√≥n. Adem√°s, el mundo de la empresa ha puesto sus miras en el reciclado, conscientes de su gran futuro».

14 septiembre 2017

El cine espa√Īol no saca una pel√≠cula buena ni a tiros

«Lo que ya tengo m√°s claro son los obst√°culos que existen para hacer lo que, como profesional, siempre quise hacer». As√≠ se expresa, a los pocos d√≠as de aterrizar en su nuevo despacho, el nuevo director general del ICAA (Instituto de la Cinematograf√≠a y las Artes Audiovisuales), Juan Miguel Lamet. El relevo del anterior director, Enrique Balmaseda, ha sacado a este guionista y productor de su apacible vida («de salir en ch√°ndal a por el pan», seg√ļn sus propias palabras) para meterle de lleno en la maquinaria administrativa. Apenas ha tenido tiempo de poner nada personal en su despacho (s√≥lo un cartel de Viridiana y alg√ļn otro recuerdan al visitante que ese despacho se ocupa de los asuntos del cine) y ya ha hecho, como un personaje de Sten Nadolny, El descubrimiento de la lentitud. «La maquinaria es lenta -dice- como siempre que se maneja dinero p√ļblico, y uno siente inquietud de ver que no se corre lo suficiente». Juan Miguel Lamet habl√≥, en el momento de su nombramiento, de que el cine espa√Īol estaba pasando la peor crisis de su historia.


Y en eso se ratifica, acompa√Īando su afirmaci√≥n de algunos datos. «Nunca ha estado el cine espa√Īol tan bajo m√≠nimos como ahora. En 1982 se hicieron 147 pel√≠culas, y el a√Īo pasado, 62». «Hace diez a√Īos -contin√ļa- el presupuesto medio de una pel√≠cula era de 35 millones, y ahora es de 150. Y ha habido una disminuci√≥n dr√°stica del n√ļmero de espectadores». Factores sociol√≥gicos y la feroz competencia de la industria norteamericana est√°n detr√°s de esa crisis. «Se ha producido un cambio sociol√≥gico en la forma de ver el cine -explica el director general; el material audiovisual ya no se ve s√≥lo en las grandes salas. Y en cuanto al cine europeo, cuando √©ste retrocede, el cine americano da no ya uno, sino dos pasos adelante». Hablar del cine americano es hablar de una de las cuestiones m√°s sangrantes en que se manifiesta esa competencia desigual, los lotes de pel√≠culas; es decir, la imposici√≥n de la industria americana de vender sus productos por lotes, de modo que comprar el buen cine de Hollywood implica necesariamente adquirir buena parte de la bazofia que Hollywood tambi√©n produce. «Este es uno de los problemas que tengo sobre la mesa -dice Juan Miguel Lamet- y tengo la voluntad de resolverlo por el di√°logo intersectorial. Si no se resuelve as√≠, estableceremos una normativa acogi√©ndonos al tribunal de la competencia para hacer que el mercado sea efectivamente libre». Si √©stos son algunos de los problemas m√°s palpables, tambi√©n hay posibles v√≠as de soluci√≥n que resultan evidentes, seg√ļn el nuevo director del ICAA. Quiz√° la m√°s clara sea la colaboraci√≥n entre el cine espa√Īol y Televisi√≥n Espa√Īola. Y ah√≠ Juan Miguel Lamet tiene razones para el optimismo. 

«Creo que este problema se va a solucionar por dos razones -afirma, porque las relaciones cinetelevisi√≥n son casi de derecho natural y porque hay buena voluntad. La colaboraci√≥n de Televisi√≥n en la financiaci√≥n de las pel√≠culas espa√Īolas se har√° como la propia Televisi√≥n crea conveniente, por coproducciones, por medio de los derechos de antena, ya que es aut√≥noma; pero ese soporte es fundamental para el cine». Las subvenciones han sido una de las cuestiones m√°s espinosas y debatidas de los √ļltimos a√Īos. «En este terreno no voy a introducir ning√ļn cambio -anuncia Juan Miguel Lamet, excepto uno muy espec√≠fico. Hasta ahora, s√≥lo se ten√≠a en cuenta para conceder una subvenci√≥n el volumen econ√≥mico. Yo voy a introducir de nuevo la necesidad de conocer previamente el gui√≥n; es decir, no valorar s√≥lo el aspecto financiero y econ√≥mico, sino el proyecto desde un punto de vista art√≠stico».

En ese sentido, Lamet recuerda la doble v√≠a que existe en los pa√≠ses europeos. «Una subvenci√≥n autom√°tica por ingresos de taquilla, que tiene el inconveniente de favorecer s√≥lo los gustos mayoritarios, por lo que se complementa con otras ayudas selectivas para no descuidar a un cine m√°s arriesgado, m√°s innovador o m√°s de vanguardia». Otras viejas asignaturas pendientes est√°n en trance de resolverse. As√≠, el director general espera que no acabe el 92 sin que se haya implantado definitivamente la informatizaci√≥n de taquillas. Por otra parte, hay un anteproyecto de ley que ajusta la legislaci√≥n espa√Īola a una directiva comunitaria que marca las cuotas de cine europeo que deben pasar por televisi√≥n. «Esto -afirma- ser√° muy beneficioso para el cine espa√Īol, y afectar√° especialmente a las cadenas privadas que no alcanzan esas cuotas, ya que TVE est√° por encima».